
Otra vez en el altillo pintando soledades. De cara a la ventana insuficiente para dejar entrar un poco del lamento de la luna. Creyó que le faltaban colores para pintar el amor. Cerro los ojos y de espaldas a la noche sintió pasos en la escalera, sintió el aliento en la nuca y el susurro de los besos apoyándose en los labios mojados. Recordó que alguna noche sin luna le dijo "si viene la oscuridad a tu lado yo estaré"
El amor es magia. Si; pero magia negra. Hechizo abriendo túneles siniestros entre las piernas.
Ninguna mujer puede dar a luz con el vientre vacío. Abrió los ojos y sintió la sangre corriendo entre los muslos. Le era inútil llorar, gritar o condenarse.
El filo abrió la piel, maltrató las venas y se undió en los huesos. Apoyando las muñecas rojas en el lienzo miro en detalle cómo se teñía su obra, pensó en encontrarlo en la oscuridad y dijo "El amor es negro".
